![]() |
| María Zambrano |
María Zambrano (Málaga, 1904-Madrid, 1991) afirmaba que “el hombre y lo divino” podría ser el título que aglutinara toda su obra, pues su escritura era una búsqueda incansable de Dios o quizás sería más exacto decir: una espera, pues -como apuntó Simone Weil- “es Dios quien busca al hombre”.
Dios se manifiesta como luz, roca, misterio, presencia, visión, soplo, intuición, belleza, certeza, fulgor. Es silencio y armonía, quietud y movimiento. Podemos deducir su existencia mediante las huellas de su quehacer, pero la fe no echa raíces con argumentos, sino con vivencias. El aparecer de lo divino acontece en el corazón, no en la razón, que absolutiza lo empírico, sin explicar el origen del ser y, menos aún, su finalidad.
