me leo a mí misma hace años y me siento
extraña
extrañada de lo que leo
aunque lo que sentía vuelve a mí, susurrante, sibiloso,
aulla de dolor mi pecho y mis ojos
y mis pestañas
por una parte, me gusta recordarlo.
por otra, temo que nunca haya dejado de acecharme para ahora volver
como si fuera una agridulce sorpresa
cómo dices eso? soy hipócrita, lo siento.
si sabes que a pesar de los perennes pensamientos que te atrapan,
nunca, nunca, nunca,
somos los mismos tras cada instante pasado.
cruzo los dedos.
quizá, si retomo la escritura, la belleza de las palabras me cure el alma
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